Voces de Detroit: Conductores Negros, Pasajeros Morenos

Illustration: Michigan Immigrant Rights Center (data source: https://www.cbp.gov/sites/default/files/assets/documents/2017-Dec/BP%20Staffing%20FY1992-FY2017.pdf)

Source: www.cbp.gov/sites/default/files/assets/documents/2017-Dec/BP%20Staffing%20FY1992-FY2017.pdf

By: 
Tania Morriz Díaz & Erika Murcia

Cómo el Michigan Immigrant Rights Center esta navegando el sistema migratorio estatal opresivo.

*Originalmente publicado por Race Forward en su página web ColorLines aquí.

Este ensayo es la segunda entrega de una serie de piezas escritas por activistas locales que lideran el trabajo de cambio en todo Michigan. La serie tiene la intención de elevar sus perspectivas únicas y rendir homenaje a las personas y grupos que lideran la lucha para promover la equidad en nuestra ciudad anfitriona de Detroit.

El sistema de inmigración legal no esta roto. Funciona exactamente como fue intencionado: para preservar y perpetuar el dominio blanco. Aunque parezca que el sistema de migración está pasando por un cambio radical bajo la administración actual, en realidad – solamente está siendo afinado. La migración nunca fue (ni debería ser vista como) un asunto que afecta solo al migrante “estereotipado”: un adulto, moreno, hombre Mexicano quien clandestinamente cruza la frontera buscando (o “robando” como muchos podrían pensar) oportunidades laborales. Las leyes de migración afectan a cualquier persona, en cualquier lugar, a los quienes no hayan nacido con el privilegio de la ciudadanía estadounidense. Nuestra leyes de inmigración son complejas y la experiencias de los individuales navegando dichas leyes depende de una dimensión principal: su raza en relación con su estatus migratorio.

Los paralelos entre el racismo institucional infundido en el sistema de justicia criminal y aquellos dentro del sistema de migración no es por coincidencia. Ambos fueron formados por el mismo poder histórico impuesto por legisladores hombres, blancos, ricos. Dentro de los cinco días de haber jurado su cargo, el 45º presidente ordenó la deportación de cualquier persona que cabe dentro una categoría amplia de priorización – incluyendo recipientes de residencia permanente y visas. Mientras que Michigan está a más de 1.000 millas de la frontera mexicana, es legalmente dentro de una “distancia razonable” de la frontera canadiense, otorgando a la Patrulla Aduanera y Fronteriza conocido por sus siglas en en inglés como CBP, la capacidad de realizar búsquedas sin autorización en todo el estado. CBP ha estado trabajando estrechamente con la Policía Estatal de Michigan conocida por sus siglas en inglés como MSP, uniendo el acoso racial por las autoridades federales de inmigración dirigido a los no ciudadanos con el acoso racial dirigidos a los  ciudadanos [incluyendo tanto a personas con presencia legal como los indocumentados].

En Michigan, esto ha llevado a escenarios comunes en los que los agentes de CBP están exigiendo a los pasajeros de los autobuses Greyhound que prueben su ciudadanía estadounidense. Dado que llevar tal documentación no es un requisito legal, está claro que esto solamente es una excusa de "neutral" a la caracterización racial. Por ejemplo, Michigan es el hogar de una de las comunidades Árabes y Árabes Estadounidenses más grandes en los Estados Unidos (EE.UU.) Sin embargo, a pesar de que el 82 por ciento de los Árabes en los EE. UU. son ciudadanos, un número aplastante sigue siendo subyugado a la caracterización raciales. De manera similar, MSP instituyó la práctica de solicitar a los pasajeros de automóviles conducidos por ciudadanos estadounidenses que presenten pruebas de su estado migratorio. A los ciudadanos estadounidenses se les puede detener por un tubo de escape defectuoso que, a pesar de no resultar en una multa de tránsito para quien conduce el auto, finalmente llevará a la detención y deportación de cualquier pasajero que no sea ciudadano estadounidense a bordo

La alarmante y desproporcionada taza de pasajeros Afrodescendientes, Afro-Indígenas y Latinxs quienes han sido detenidos por MSP ha llevado a que grupos locales solicitaron a MSP que inicie una investigación formal sobre el proceso de caracterización racial  de los automovilistas.

En este sentido, las dimensiones de raza entrelazada con el estatus migratorio y detención masiva impiden a los inmigrantes (tanto adultos como niños) de obtener cualquier beneficio legal de migración en Michigan. Este problema de deshumanización es particular para Michigan ya que las tasas estatales de encarcelamiento son una de las peores en el mundo. Además, el número de agentes en el sector de Detroit ha incrementado de 38 a 411 entre 2001 y 2015, un incremento del 981 por ciento, hasta el momento  la tasa de crecimiento más rápida de cualquier Patrulla Aduanera Fronteriza (CBP) en los Estados Unidos.

Una vez detenidos, los migrantes están puestos en una lista de causas judiciales que se mueve mucho más rápido en comparación con aquellos que luchan contra el sistema legal de inmigración desde afuera de la detención. Pero ser liberado bajo fianza es una hazaña en sí misma, ya que los jueces de migración no tienen restricción legal en cuanto a la cantidad máxima de fianza solicitada, pero, como se esperaba, dichas fianzas tienen un mínimo de $1.500.

En 2009, el Michigan Immigrant Rights Center (MIRC) fue fundado para servir como un recurso defensor para nuestras comunidades inmigrantes estatales. En 2018, lanzamos el programa Detroit Front Door, con el propósito de expandir acceso a recursos y representación legal para inmigrantes que están en procedimientos de deportación para contrarrestar el sistema opresivo migratorio y las prácticas policiales de la área metropolitana de Detroit. El objetivo es luchar en contra de la deshumanización de inmigrantes y defender sus derechos humanos. Este programa cerrará la brecha de los servicios legales migratorios que son de bajos recursos y poco atendidos en Michigan. El programa busca impactar positivamente un estimado de 4.000 inmigrantes de escasos recursos en la zona metropolitana de Detroit.

Sobre las autoras

Erika Murcia es una coordinadora de admisiones de MIRC apoyando con un sistema robusto de admisiones y asistiendo con desarrollo de capacidad en Detroit. Erika obtuvo su licenciatura en Relaciones Internacionales en la Universidad de El Salvador, y se graduó con una maestría de Trabajo Social de la Universidad de Michigan, donde ella fue becada por el Programa Community-Based Initiative in Detroit, y por el Center for the Education of Women +.

Tania Morris Díaz es una abogada del equipo de MIRC quien representa migrantes en Detroit. Tania obtuvo su licenciatura en Estudios Internacionales en la Universidad de Alabama del Sur, estudió su Maestría en Ciencias Políticas la Universidad Nacional Autónoma de México y se graduó de su título en leyes de la Escuela de Derecho en la Universidad de Michigan.